|
martes, 30 de septiembre del 2008 01:48
Hora de Perú
Descartan que las Fuerzas Armadas estén detrás de desapariciones denunciadas
El ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, descartó que miembros de la base militar de Canayre, en Ayacucho, hayan intervenido en la desaparición de 11 pobladores en la comunidad de Pichis Río Seco, ubicada en la provincia de Huanta, tras una incursión militar a la zona.
Cambiar tamaño
“En este tipo de cosas se hacen cada novela que si le pusiéramos un poquito de amor serían imitadores de Corín Tellado. Acá no existe absolutamente nada de eso. Acá tenemos una denuncia de Suli Pichardo (sobre) la desaparición de cinco familiares. Ninguna de estas personas han sido detenidos por las Fuerzas Armadas que ejercen el mando político militar en la zona del VRAE (valle de los ríos Apurímac y Ene) que está declarada en emergencia”, dijo el ministro en CPN Radio.
Lucy Pichardo Fernández, pobladora de Río Pichis, relató al diario La Jornada de Ayacucho que un contingente militar irrumpió en esa comunidad, por aire y tierra, en medio de balazos y explosiones.
Si bien Flores-Aráoz confirmó que el 14 de septiembre las Fuerzas Armadas realizaron una incursión en algunas localidades el VRAE en busca de remanentes de Sendero Luminoso, recalcó que no se realizaron bombardeos.
En ese sentido, dijo que los militares que operan en dicho lugar están cumpliendo con la directiva de respetar los derechos humanos de las personas.
“Lo que tengo de información es la que me da el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, que es el que comanda en toda esta zona las operaciones militares para recuperar Vizcatán. Esa es la información oficial que tengo, proporcionada la noche de ayer. Ninguna de estas personas han sido detenidas y cuando una de estas personas se les interviene y se las entrega de inmediato a la Policía”, refirió el titular del portafolio de Defensa.
Incluso, consideró que esta denuncia podría ser un “psicosocial” para evitar que las Fuerzas Armadas continúen su lucha contra los remanentes senderistas en la zona, ya que estos grupos dependen de los recursos dados por el narcotráfico.
“Esta es una operación psicosocial para detener la toma de Vizcatán. Esta es la impresión que me da. Es el último refugio de Sendero Luminoso. Son socios con el narcotráfico. Lógicamente cuando interrumpes esa cadena comienza a bajar el precio de la droga. Y gente que está en esa zona, que su forma de subsistencia es por la coca, lógicamente empieza a protestar. El Estado no puede permitir eso”, consideró.
“Son cómplices o complacientes con el narcoterrorismo. Pueden desaparecer por un tiempo, pero eso no significa que los hayan capturado ni las Fuerzas Armadas ni la Policía. Hay que verificar en el registro electoral si es que en verdad existen (los supuestos desaparecidos)”, puntualizó.
|